El regalo perfecto para una comunión: una taza personalizada con el nombre del niño que hace la comunión y, junto a ella, una enorme bolsa de chuches. Sorprenderás a los más pequeños de la familia, que seguro que no esperan recibir un detalle así en la comunión. También vale para esos adultos que nunca crecieron del todo. Importante: si puedes tener reacción a cualquier tipo de alérgenos, puedes escribirnos para consultar si hay alguna opción alternativa.
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