En nuestra trayectoria académica todos tenemos un profe o una profe que nos marca para siempre. Si este año habéis tenido la suerte de disfrutar de un maestro que disfruta de verdad con su trabajo y os ha hecho aprender y crecer como personas, esta caja de vino personalizada es perfecta para darle una sorpresa. Y es que, así podrá sentir todo el cariño que le han cogido sus alumnos y lo mucho que agradecéis lo que ha hecho por vosotros. Porque no se trata solamente de memorizar conceptos para soltarlos en el examen, sino de madurar y aprender cosas que os sirvan para vuestro futuro. Si además, es el profe más enrollado o enrollada que habéis tenido nunca, este diseño tan divertido le encantará. Solo tienes que decirnos su nombre y será el mejor regalo de todos. Importante: la caja de madera trae de serie un pequeño círculo superior centrado para abrir cómodamente la caja donde recomendamos no diseñar cosas importantes de la personalización.
Compártelo
Seleccionar