Regalar una fotografía de un momento feliz es uno de los detalles más bonitos que existen. Por eso, esta lámina personalizada es perfecta para sorprender al peque o la peque de la casa en una de las fechas más importantes de su vida, el día de su Primera Comunión. Además, es un regalo muy original para impresionar a los invitados en la comida. Si estáis cansados de los típicos recordatorios a papel y queréis innovar con un detalle que nadie olvide, esta lámina es perfecta. Tenéis la opción de adquirirla enmarcada. ¡No pienses más! Importante: El color del marco puede variar según stock. Podrás elegir esta lámina en dos tamaños: A4 o gigante, este último con unas medidas de 85 x 60 centímetros.
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